jueves, 23 de noviembre de 2017

Oculto sendero



La revista Oculta Lit publica mi reseña del libro inédito -y autobiográfico- de Elena Fortún: Oculto sendero. La obra, escrita en el exilio -lejos de la censura- relata la lucha de una mujer por dedicarse al arte, por conseguir la independencia económica, por tener tener libertad de movimiento para relacionarse con quien quiera, por romper un molde, por reivindicarse a sí misma, por conocerse, por derribar el espejo donde el mundo le decía que tenía que mirarse para sustituirlo por el horizonte de su propia inquietud.

Podéis leerla completa, pinchando aquí.





lunes, 13 de noviembre de 2017

El abrazo contrario

El abrazo contrario, Rafael Saravia. Bartleby, 2017. 80 páginas. 11 euros.


En una entrevista concedida por el poeta Rafael Saravia al Diario de León afirmaba: “No concibo el poema dentro del facilismo verbal que agrede la emoción de lo incomprensible. No creo en la voluntad domesticada del lenguaje plano, jocoso y simple para llegar a más y más ventas. No me interesa el mercado como estratagema de cercanía literaria. Si he de escribir simple y complaciendo para que me lean más, desisto de hacerlo. No escribo para conquistar; escribo para compartir.” Hablaba, entonces, el autor, de su reciente libro de poemas (Carta blanca, Calambur, 2013), pero esa misma estética (hermética y oscura, favocedora de la polisemia) también es perfectamente válida para acercarnos a su última entrega: El abrazo contrario (Bartleby, 2017). Apuntaba Luis Antonio de Villena –a propósito de un libro enorme: Pasión de la Tierra, de Vicente Aleixandre– que los poemarios surreales, irracionales, que tensan el lenguaje para evocarnos emociones, tienen dos posibles lecturas: una relacionada con nuestra necesidad de comprensión (de buscarle un sentido al texto, una ideología, un significado); y otra que descansa en el placer estético que nos producen las imágenes y la musicalidad de los poemas. Como esta última es privada de cada lector, me centraré en la primera. No obstante, afirmo que he disfrutado con sus juegos y símbolos (“Somos remanso y no atajo”… “Ser maíz en tierra de orquídeas”, de Transición).

Rafael Saravia da cuenta en su libro de la precariedad instalada en los hogares (“Cada familia junta las uñas del día y las cuece en lágrimas/para hacer caldos más transparentes”) y premoniza una era de cambios (“Llegan tiempos de osadía./La palabra se empieza a poner el guante de la acción”, de Carta al Norte). No especifica si se refiere a una Revolución general o una rebelión localizada en lugar concreto y dirigida hacia una injusticia seleccionada. Pero lo cierto es que el cambio se ha puesto en marcha (“Los bocados de argumento están naciendo ahora”), la ciudadanía ha despertado a la conciencia de su estatus (“Se sabe esclava de su condición,/y eso ya es mucho pedir”). Jorge Riechmann –en su libro de ensayos ¿Vivir como buenos huérfanos? (Catarata, 2017)– apunta que el origen de “las cosas horribles” que nos pasan es, precisamente, que “preferimos no saber”, que negamos aquello que consideramos incómodo para, de esta manera, no actuar, ni tampoco involucrarnos, aunque esta actitud pasiva pueda precipitarnos a situaciones dramáticas. Saravia critica también esa indolencia: “La verdad se oía en cada foto pero el silencio seguía siéndolo todo” (de El síntoma), “Los contenedores jamás han vivido una paz tan duradera/en época de hambre y disimulo” (de VII). Echo en falta en esta sección del libro –de carácter social y de compromiso civil– algo más de desarrollo. Un ejemplo: en El síntoma se habla de una enfermedad, la “falta de amor por la vida” –que yo creo que es más bien la indiferencia–, pero, ¿cuál es el riesgo que corren quienes la contraen? Quizás, si no en este poema, sí en otros, se podría haber formulado o sugerido la amenaza que pende sobre una sociedad no empática, individualista e insensible hacia las tragedias lejanas que padecen los demás.

En las dos restantes secciones del poemario Rafael Saravia introduce el tema del amor y de la plenitud de una vida que se basta a sí misma. Destaco los poemas XIII y XV (entre los que median tres poemas, por cierto: Sin cubierto, XIV y Lo habitable. ¿Por qué esa alternancia de títulos y números romanos?), del que extraigo estos hermosos versos: “Luego…/tumbarse boca arriba,/notar crecer la hierba en la espalda,/fracturar el tiempo incómodo y poder mirar,/sin más,/el calor azul de lo importante”. Ahí radica nuestro punto de inflexión, en esa vida exenta de ambiciones, pausada, como la cantaba fray Luis de León, y antes que él, Horacio.  

El firmante del prólogo es el célebre Antonio Gamoneda, con quien Saravia comparte el gusto por la imagen alucinada, la abstracción, el carácter fragmentario del texto, la yuxtaposición de emociones, la ausencia de enécdotas y cierta concepción del mundo. No es mala tradición la onírica para adentrarnos en las convulsiones de nuestro tiempo. Julieta Valero, Antonio Lucas o Ana Gorría –por citar sólo unos nombres– también crean sus obras desde sus postulados. Pero de entre todos, puede que Rafael Saravia sea el más evocador y delicado: “Todos los días eran invierno./Eran calor forzado y lanas imborrables,/Todas las tardes eran el peso que justifica la vida./Las campanas nacían discretas,/su ego se repartía en el silencio blanco./El hielo aterido de sí mismo./Lo triste sembrado con la ternura momentánea de los geranios secos/y apenas una mujer rompiendo la mansedumbre del gris” (del mejor poema del libro, Lo habitable). 

La cubierta, editores de Bartleby, preciosa.


martes, 7 de noviembre de 2017

Koundara



En la revista Oculta Lit publico la reseña del último libro del escritor David Pérez Vega, Koundara (Baile del Sol, 2016), una colección de siete relatos donde el autor proyecta su aguda mirada generacional.

La tenéis aquí.


 

sábado, 28 de octubre de 2017

Acto de clausura del centenario de Gloria Fuertes


 
* 15 de noviembre. Acto de clausura del centenario de Gloria Fuertes, en el auditorio de Centro-Centro, de Cibeles. De 19:00 a 21:00.

Intervienen: Ángel Petisme, Ariadna G. García, Raquel Lanseros, Eva Latonda, Ion Andión, Jesús Urceloy, Luz Pichel, Ana Martín Puigpelat... entre otros. 

Nos vemos allí. 

Un abrazo.




lunes, 23 de octubre de 2017

Antologías poéticas hispanoamericanas




Mi segundo artículo para la revista Oculta Lit analiza un par de libros de reciente publicación en nuetro país: Vientos alisios. Poesía puertorriqueña 2000-2017 (Polibea, 2017) y Queda la palabra Yo. Antología de poetas colombianas actuales (eMe, 2017).

Podéis leerlo pinchando aquí.


viernes, 20 de octubre de 2017

Si quieres, puedes quedarte aquí

Si quieres, puedes quedarte aquí. Txani Rodríguez. Tres Hermanas. 195 páginas. 12 euros. 2016.


Al XLVII "Premio Internacional de Novela Corta Ciudad de Barbastro" se presentaron 205 obras. Unos días antes de su fallo, se dieron a conocer los nueve manuscritos seleccionados para la fase final del premio, uno se llamaba El paso canadiense. No ganó. El jurado, presidido por Marta Sanz, se decantó por Los nombres, del escritor venezolano Fedosy Santaella. Ya puede ser una buena novela, sí, porque aquella otra que hubo de conformarse con el grado de finalista es espléndida. Lo sé porque la editorial Tres Hermanas tuvo el acierto de editar el manuscrito en septiembre de 2016, cuatro meses después de que el destino apartase a su autora, Txani Rodríguez, del galardón.

El libro se publicó con el título Si quieres, puedes quedarte aquí. Una opción mucho más acertada que la previa, por lo sugerente. La historia que narra es esta: una mujer se traslada a vivir a la montaña, animada por el hombre con el que mantenía una deteriorada relación de pareja. Él carga con los gastos y le asigna una manutención. El objetivo consiste en que Andrea, que así se llama la protagonista, valore lo que tiene (un novio, un piso en Bilbao, una garantía de supervivencia) para no destruirlo. Según avanza el relato vamos descubriendo las grietas, los socavones, que ella fue abriendo en la convivencia. Y hasta pensamos que un tiempo en una cabaña rodeada de bosques, al cuidado de un rebaño de ovejas, puede resultarle una terapia efectiva para conocerse y enmendarse. Pero claro, Andrea sólo constituye una cara de la moneda. El reverso, Gonzalo, no es mucho mejor. La trama sentimental viene acompañada por un segundo hilo argumental: en el pueblo próximo al complejo de cabañas (en realidad, un conjunto de casas de aperos remodeladas por Otermin) donde reside Andrea, existe una Asociación de Viudas liderada por Rosario, una mujer mayor que acaba intimando con la protagonista. Entre compras y elaboraciones de platos para las asociadas, se van revelando secretos y confidencias. Las separa la edad, pero las une la misma falta de arraigo, una idéntica sensación de abandono y la carencia de metas. La tercera pata de la mesa la representa Otermin. El dueño de las tierras ha creado un negocio al margen de la ley: el alquiler de casas de aperos (reconvertidas en confortables cabañas) con fines terapéuticos (en lugar de agrícolas). El rústico hombretón también se transfigura con la llegada a sus posesiones del resto de inquilinos, hombres y mujeres amantes de la comida sana, del recogimiento y de la meditación en grupo. La cuarta pata de la narración descansa en Aleksei, el técnico ruso que mantiene el complejo en perfecto estado. 

Txani Rodríguez sostiene con estas cuatro patas un relato intrigante, muy bien armado, de una gran belleza formal, y a la vez crudísimo. Su historia nos habla de la solidaridad para sobrevivir en un entorno adverso, pero también de las hostilidades que surgen de improviso. El final es brillante. Desasosegante. Pocas veces una última página se te queda grabada en la memoria, como ocurre aquí.       


sábado, 7 de octubre de 2017

De soledad, amor, silencio y muerte



Amigos, tras colaborar durante diez años en La Tormenta en un Vaso, blog de referencia dentro del mundo de la crítica literaria, comienzo una nueva etapa como reseñista en la revista de literatura Oculta Lit, dirigida por el poeta y novelista Diego Álvarez Miguel.

Os dejo mi primer artículo, dedicado a la poesía reunida del poeta granadino Pablo del Águila: De soledad, amor, silencio y muerte, editada por Bartleby hace unos meses.

En dicho texto, además, realizo un completo repaso de la lírica española de los años 60, relacionándola con el resto de géneros y su contexto histórico.

Aquí tienen el link: